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Artículo: OFICIAL - El pasado casi olvidado de las serpientes [ Ver más artículos ]
Era ya tarde cuando Odemara cerró su joyería y se dirigía a su casa rápidamente. Una pareja de prometidos querían que sus anillos fueran decorados con una gema, pero desafortunadamente les costó casi dos hroas ponerse de acuerdo. Sus hijos Zoran y Zarah acababan de volver de un fin de semana con su abuelo en Port Hope, y ella sabía que la estaban esperando ya. Ellos siempre la esperaban para escuchar un cuento antes de acostarse y ella no quería fallarles.

Cuando Odemara entró en la habitación de Zarah, ya estaban con el pijama puesto. "Mamá, por favor, cuéntanos la historia de las serpientes! chilló Zoran mientras Zarah palmeaba entusiasta. Odemara estaba algo sorprendida: "Serpienes? Una historia acerca de serpientes?" "Si, escuchamos a dos aventureros en Port Hope y estaban hablando acerca de...serpientes! Sabes que no puedes lootear nada de una snake? Es eso cierto, es eso cierto? No puedes abrir una snake? No llevan nada consigo?" Zoran estaba realmente excitado. Su madre se sentó en el borde de la cama y sonrió. "Bien, parece que esos aventureros no sabían mucho acerca de las serpientes, así que dejadme que os cuente la verdadera historia". Zoran y Zarah se sentaron cómodamente en la cama.
"Hubo un tiempo en que las serpientes podían lootear objetos como cualquier monstruo que conozcáis y su envenenamiento era un riesgo que valía la pena correr. A las serpientes les gustaba todo aquello que brillara, y todo aquello que echara chispas, por eso podeis imaginar que devoraban todas las gemas y joyas que encontraban. Sin embargo, llegaron tiempos duros. Las historias acerca de los tesoros escondidos de las serpientes empezaron a propagarse como el fuego y Zathroth el Destructor se interesó en ellas. Consideró las serpientes como una presa fácil y una buena fuente de ingresos para equipar a sus legiones para la batalla. Zathroth les dijo a sus malignas tropas que las cazaran, cogieran su loot y lo vendieran cuando necesitaran dinero a corto plazo. Las serpientes no se podían defender con éxito pues su veneno no era suficiente para dejar pasmado a un fiero roco. Sin embargo, no pasó mucho tiempo hasta que Fardos el Creador y Uman el Sabio investigaron acerca de la nueva fuente de riqueza de Zathroth y tuvieron una idea sobre como estropear sus proyectos. Con sus fuertes poderes sellaron las serpientes para siempre y ya nadie podría abrir sus cuerpos para tomar los tesoros de dentro. Aunque las serpientes ya estaban salvadas de ser cazadas por las joyas de su interior, ahora estaban aterrorizadas. Oh, temían el torbellino de furia de Zathroth!
¿"Es él entocne sun dios muy maligno? ¿Lo es, mami? Zarah fruncía el ceño. "Por supuesto, querida. Es conocido por sus temperamento fiero. Una vez mató a cientos de sus propias legiones solo porque uno no se dobló lo suficiente en el saludo. Y entonces resultó que la serpiente, se dispersó por todo el mundo de Tibia, para esconderse de Zathroth y su cólera. Algunas de ellas abandonaron la tierra para buscar refugio en los mares agitados, y otras se adaptaron a la vida del desierto. Sin embargo, todas aman todavía su lugar d eorígen, los pantanos de Venore.
Zoran no lo podía creer: "Quieres decir... ¿nuestro Venore? ¿Esta es la cuna de las serpientes?" "No solo su cuna, querido, es también su tumba!"
Odemara lo dijo con una mirada significativa en su dirección. " Cada vieja serpiente, sea una cobra, una serpiente de mar o una serpiente ordinaria verde, todas vuelven al lugar donde sus antepasados fueron nacidos cuando la muerte está al alcance de la mano. Entonces, ellas entran en un trance profundo y se dejan arrastrar al fondo del pantano para descansar junto a ellas en el sueño eterno. Hoy, la mayoría de la gente piensa que las serpientes no tienen ningún loot pero ahora sabéis que eso no es verdad."
Zarah ya había caído en un apacible sueño abrazada a su baby seal doll mientras que los ojos de Zoran todavía brillaban con el interés: ¿"Pero ... qué pasa con todas las piedras rpeciosas y joyas ellas se han tragado durante su vida?" "Bien ..." Odemara hizo una pausa para pensar durante un momento y luego añadió con un centelleo en su ojo: " El cuerpo de una serpiente se pudre, desde luego, pero las gemas no lo hacen. Los rumores dicen que los pantanos de alrededor de Venore están llenos de objetos de valor, tesoros que van más allá de los sueños de cualquiera." Le dió un suave beso de buenas noches en la frente a Zoran, que la había escuchado con la boca abierta. "¡Buenas noches, mami!" chilló, se limpió el beso y se fue corriendo a su habitación sin el alboroto usual. Odemara sonrió.

Una vez en su cuarto, Zoran cerró la puerta y enfocó a su mesita de noche. Su cara estaba encendida por el entusiasmo cuando se acercó al cajón despacio, lo abrió y sacó el diamante grande y brillante que había encontrado hace dos días cuando cavaba agujeros con su pala cerca de los pantanos. Lo miró con admiración, lo giró una y otra vez en sus manos, miró su vieja pala, sucia, que se apoyaba contra la pared, miró de nuevo su diamante y comenzó a reír en silencio. Con cuidado, lo ocultó en el cajón de nuevo y fue a la cama. Unos minutos más tarde, estaba en el país de sus sueños, y se vió sentado sobre un montón de joyas.
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