Tibia Hispano Foros Tibia Hispano
20 de julio de 2008.



Google



 Experiencia

Experiencia Actual:


Nivel Deseado:



Experiencia Necesaria:


Tibia Online Game

 Encuesta
¿ Qué te parece el update ?
Me encanta, la mejor!
Esta bien
Pseee
No me gusta para nada
Qué update?


Tibia Online Game

 Patrocinadores
Tibia Online Game

 Enlaces Tibia
















Historia de Asrhan el Nigromante (X)
[ Ver más historias ]

Se despertó al amanecer. No le gustó el panorama que vio. La catedral daba lástima. A lo lejos vio como un viajero que tenía que pasar cruzando por la catedral la rodeaba considerablemente retirado. Se acerco a él y le preguntó que habitaba en el lugar. Él le dijo que todo el que entraba a la catedral moría. Había sido destruida hace muchos años, cuando los guerreros nobles descubrieron que aquella catedral la gobernaba una secta. La catedral la destruyeron y los monjes e incluso los guerreros que la destruyeron quedaron malditos en su interior por una fuerte maldición. Nadie sabía lo que pasaba allí dentro. La llamaban Dark Cathedral.

El hombre le dejó ya que quería seguir retirándose de aquella catedral.

- Os libraré de vuestra maldición. Exclamó Asrhan mirando a la catedral.

Y se adentró en la catedral. Él sabía que lo que le atraía a aquella catedral no era la maldición, sino los espíritus que habría allí. El era un amante de la necromancia...

No había escaleras, solo un agujero. Cogió un palo de suelo y lo encendió a modo de antorcha. Saltó por un agujero...

Solo se veía oscuridad. Una peste inmunda atontó a Asrhan. Iluminó varios lados, pero la oscuridad era intensa y no veía a más de dos palmos. Anduvo a gatas un rato hasta llegar hasta una estatua de un oráculo destruida. Era común que las hubiera en las catedrales. Lo que no le gustó fue ver que de los ojos del oráculo, que se decía que por ellas veían los verdaderos oráculos, caía una lágrima de sangre. El oráculo lloraba por lo que pasaba allí. Una risa cantarina retumbó en la sala.

Asrhan intentó iluminar hacía todos los lugares, pero no veía nada. No quería gastar magia en luz, pero aquella vez hacía falta. Así que pronunció en voz alta unas palabras mágicas: "Utevo vis lux".

La sala quedó iluminada por una luz blanca, pero se iba apagando lentamente por la fuerza de la oscuridad. Asrhan estaba rodeado por unos guerreros bien armados. Tenían la cara blanca y unos ojos amarillos. Detrás de ellos había un monje con las mismas características.

-Humano, es inútil que intentes escapar. Pasarás a formar parte de mis soldados salvajes. No puedes hacer nada.

Lo amarraron fuertemente y le dieron una toxina para que estuviera tranquilo y, para sorpresa de Asrhan, no podía hacer magia. Ahora si que estaba perdido. Lo llevaban por túneles antiguos y semidestruidos. En lo profundo de la catedral, donde el ambiente cada vez era mas agobiante.

Un soldado que agarraba a Asrhan arrastrándolo por los pasillos le explicó el proceso que iba a sufrir Asrhan.

-El monje invoca un espíritu de los tantos que hay en el cementerio subterráneo. Y éste intenta introducirse en tu cuerpo. Si aguantas el insoportable dolor y sobrevives, pasas a formar parte del clan del monje durante cien años, luego te deja libre. Es justo por devolverte la vida. Pero no eres tu el que controlará tu cuerpo, sino el espíritu.
Asrhan maldijo para sí. Su propia afición lo iba a matar. La necromancia. Llegaron a una cripta circular en la que en medio había un gran ataúd.

Todos se dispusieron en círculos. Le cortaban cualquier salida. El monje se situó sobre el ataúd. Con una fuerza impresionante lanzo el bloque de piedra y dejó al descubierto el interior del ataúd. Dentro había un esqueleto que brillaba muy levemente.

El monje pronunciaba palabras en un idioma desconocido. Lentamente fue desprendiéndose el cuerpo de su brillo, éste fue levitando hacia los presentes y se acercó a Asrhan. Se introdujo por su nariz y sintió como un frío le hacía tiritar por dentro.

Entró en un profundo trance. Estaba él y el espíritu en un espacio de oscuridad eterna. El espíritu había tomado forma humana.
- ¡doblégate!, gritó el espíritu.

Le dio una fuerte descarga síquica. Le torturó por dentro, sintió como si mil cuchillas introduciéndose en su cuerpo lentamente. Tras los cinco minutos más largos de su vida, el dolor cesó. Una fuerte voluntad de vivir echo atrás al espíritu. Éste contraatacó con una oleada de pesimismo y ganas de morir y, finalmente, le robó todos los recuerdos y pensamientos felices de Asrhan, para que sintiera ganas de morir y así dominarle.

Pero Asrhan tenía uno que no era alegre y por el que quería vivir. La muerte de Ferumbras. Asrhan estampó contra el espíritu este pensamiento. El espíritu despareció en la nada y Asrhan despertó...

Todos se sorprendieron. Se miraron confusos, eso nunca había pasado.

- Bien, si eres tan fuerte de voluntad, tendremos que debilitártela. Exclamó el monje.-, hacerle una herida mortal, así su alma se debilitará y será más fácil poseerle.

Lo que Asrhan notó era que el efecto de la droga que le habían dado había cesado. Sonrió complacido, cortó sus cuerdas y esperó al momento oportuno.

Los soldados salvajes se pusieron nerviosos, habían sentido una presencia cerca. De la oscuridad apareció un caballero de armadura roja brillante y escudo dorado. Espada en mano, una transparente como el agua cristalina y ondulada, degolló a varios guerreros sin dar tiempo para que se defendieran.

Asrhan aprovechó y lanzó una corriente eléctrica al que le agarraba que calló al suelo cuan largo era. Esquivando a los guerreros que se habían olvidado de él, fue directo a por el monje, preparado para lanzarle una runa que le lanzaría por los aires.

El monje no dio la cara, sino que huyó por los pasillos hasta sitios más profundos. Cada vez hacía más calor. El monje sonreía al verle que le perseguía, Asrhan lo hacía con más ganas. Al final el monje llegó a un lugar sin salida. Pero no dejó de sonreír. En el techo había una jaula, que Asrhan sintió que era mágica. El monje la abrió con una llave que tenía colgada de su cuello. De la jaula calló una criatura fea, pequeña y horrible. Era una especie de mono sin pelo, con hocico lleno de comillos y garras duras como el metal. Durante un instante se quedó quieto, esperando a que el efecto de la jaula dejara de influenciarle en su poder.
Mientras el monje le lanzaba cuchillos a Asrhan que intentaba destruirlos en el aire. Asrhan hizo rebotar en el aire un cuchillo que se estampó contra el pecho del monje. Mientras, la criatura seguía sin moverse apenas. Asrhan la dejó en paz, parecía inofensiva. La criatura lamió la sangre que desprendía el monje lentamente. Pareció sentarle bien comer por que se levantó de un salto y miró desafiante a Asrhan en el que aún palpitaba deliciosa sangre. De su cuerpo, por cada poro de su piel, salió fuego hasta que lo rodeó entero. Así era muchísimo mas temible ahora. Era un diablo del fuego.

Asrhan supo en ese instante lo que debía hacer: huir. Parecía que la jaula había quitado los poderes de la criatura, pero los había recuperado y con un diablo era difícil sobrevivir.

Corrió por los pasillos, esquivando las llamaradas que le lanzaba el diablo. Cuando entró a la sala circular del sacrificio vio al guerrero que lo había salvado luchando valientemente contra una veintena de guerreros. Asrhan se tiró al suelo en el momento justo en el que el diablo le disparaba una llamarada que arrasó con todos los guerreros excepto con el salvador, su armadura lo protegía con magia.

Viendo que era imposible huir, le plantaron cara. Formaban un equipo perfecto. El guerrero le distraía con ataques punteros mientras Asrhan le atacaba, y curaba al guerrero si hacía falta. Finalmente la cabeza del diablo calló con un ruido seco. La sangre se esparció por todo el lugar y vieron sorprendidos como la sangre al estar un rato en contacto con el aire se incendiaba.

Salieron de la catedral y se tiraron al suelo. Estaban cansados, heridos y atontados por el humo.
- Me llamo Asrhan.
- Yo Magic Kivi. Encantado. Respondió el guerrero.

Los dos se desmayaron el apto. Desde aquel momento Asrhan supo que su aventura sería diferente si aquel guerrero le acompañaba. Desde hacía tiempo, añoraba la compañía. Se sentía solo y perdido...pero todo cambiaría... después de mucho tiempo, volvía a verlo todo alegre... había vuelto la luz...


[ Ir al siguiente capítulo ]

Capítulos: I, II, III, IV, V, VI, VII, VIII, IX, X, XI, XII, XIII, XIV, XV, XVI, XVII, XVIII, XIX, XX, XXI, XXII, XXIII

Personal Loans | Mortgage Calculator | Groovy Machine | Mortgage | Personal Loans
Volver al Home