

Nada en su lugar Tras años sin entrar al juego, hacer una visita por nostalgia a las tierras de Tibia puede comportar sentirse totalmente perdido. Este viejo jugador, con una cuenta del año 2004, nos muestra en qué situación se encontró al entrar, y...


Hablamos sobre el foro, como mejorarlo (siempre pensamos en los usuarios) y sobre Tibia en general. Llegado el momento salimos hacía Plaza Cataluña, donde habíamos quedado con el resto a las 13:30. Llegamos ahí y ya nos esperan Fymorph y un amigo suyo. Nos presentamos, Nogrod llama anunciando su próxima llegada. De mientras, un gran –y mítico- usuario se nos acerca. Molinet ha llegado. Poco después hace Nogrod su aparición (desprovisto de knife para skillear, lo que nos sorprende) y los siguientes son Luthor y Marituna. Nos dicen que los directores nos esperan en la otra puerta (ya dije yo que pasaría esto...). Llegamos ahí y conozco por fin a mis jefes, Success, Gok y más tarde Makin, que aparece junto a Redach y Dark Ravager.

Tras un rato de charla en frente del Corte Inglés en la que inevitablemente surge la política (Success es bastante quisquilloso con este tema) vamos hacia la Plaza Urquinaona. En un alarde de democracia, Dark Ravager decide donde comemos a cara o cruz. Cara, vamos al Pans & Company. Maesse nos mira con expresión de odio. Al llegar al lugar tenemos ciertos problemas por nuestro elevado número, pero gracias a la creatividad de nuestro staff conseguimos comer todos en la misma mesa (más o menos). Esta vez Makin, Molinet, Nogrod y yo discutimos como hacer del foro un lugar mejor. Nuestra conclusión es... privada. Más lejos, Luthor, Marituna, Maesse y Success parecen muy entretenidos. No deben hablar de política ya que todavía no hay ningún herido. A mí lado, Makin y Molinet resultan ser realmente unos buenos tipos. No lo dudaba. Cuando no nos queda más que hablar, recurrimos a Tibia. Impresiona estar rodeado de gente con grandes niveles siendo un humilde jugador.

Acabamos de comer y vagamos por el centro de Barcelona. Grandes temas de conversación y frases memorables como “¿Vamos a matar zombis?” (de Maesse, por supuesto) nos acompañan hasta una sala de recreativos. Allí Maesse y Dark Ravager demuestran su habilidad en la pista de baile mientras Tyurru ownea a unos terroristas en una recreativa.

Después de esta demostración, que atrae incluso a gente ajena a la página, deciden echar unas partidas al futbolín. Es en ese momento cuando Nogrod, Tyurru y yo decidimos irnos.

Nos despedimos de nuestros compañeros de foro, guardando un magnífico recuerdo del día que conocimos a nuestros superiores, a nuestros jefes, pero sobre todo, a nuestros amigos.
¡Muchas gracias a todos los asistentes por hacer de este día un gran día!