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Horestis es un antiguo faraón de Ankrahmun cuyo sepulcro se ubica fuera de la ciudad. A diferencia de los siete conspiradores del faraón, la ubicación de la tumba de Horestis no guarda relación alguna con Arkhotep, sino que parece pertenecer a un tiempo mucho más antiguo, en el cual los cultos y las prácticas religiosas eran distintas a las actuales. Prueba de ello son los diversos signos repartidos en la singular tumba de Horestis, la cual tras haber sido encontrada recientemente por los aventureros, demostró tener secretos y peculiaridades que marcan la diferencia entre ella y las demás tumbas y edificios de Ankrahmun. Con el sólo hecho de observar a las criaturas que protegen a Horestis es posible darse cuenta de que tienen una malicia adicional en su alma, algo sagrado y oscuro que impregna los pasadizos de la tumba y la vuelve peligrosa y temeraria. Como parte de las tradiciones antiguas de las que se conoce bastante poco, se averiguó que el alma de Horestis se encuentra encerrada en diversas jarras dispuestas en varios rincones de la tumba. Aunque la investigación no ha avanzado más allá, por temor y por la precaución de no derramar más sangre (la Explorer Society perdió a muchos hombres en los pasillos de la enigmática tumba), los investigadores especulan que al liberar de alguna forma el alma de las jarras, el espíritu de Horestis podría conformarse y materializarse, rondando por los pasadizos de la tumba, expandiendo su maldición hasta los confines más recónditos de Darama. |