|
Algunos de los más antiguos Bonelords han ganado tanto poder sobre los Undead que han cruzado el margen entre la vida y la muerte. Lo que podría ser considerada la transformación de un ser viviente en uno de las temidos Liches, se convierte en algo muy siniestro. Ni vivos ni realmente muertos, ellos permanecen al borde de dos realidades. Habiendo aprendido innombrables técnicas y revuelto sus propias mentes en formas insondables para otros seres, ellos "rompen" algo en sus mentes o incluso, en sus almas. La parte que conecta cada uno y todo lo que forma el mundo viviente no está funcionando bien en estas criaturas. A este paso, otras criaturas sólo se volverían locas, pero algunos de estos antiguos Bonelords enfrentan otro destino. A través de un escarpado deseo y un impensable entendimiento de las delgadas líneas entre la vida y la muerte, ellos comprenden el concepto de la existencia. Tal como sus algunas vez reanimados esclavos Undead, ellos ahora mantienen su decaído pero no realmente muerto cuerpo en movimiento. Algunas partes de sus trastornadas mentes son para siempre atrapadas en el reino de los muertos, capturadas en una constante pesadilla que lentamente intenta consumir su sanidad. Para prevenir su ida al sueño de la muerte, ellos han removido partes de su cráneo. De esta manera, ellos son capaces de estimular constantemente sus propios cerebros con cargas de energía producidas por sus ojos. En una cirugía mental, han añadido un accesorio similar a un antifaz a sus ojos y adjuntado un aguijón a su cuerpo. Éste es usado drenar los fluidos cerebrales de sus víctimas y sostener de esta manera su propia existencia. Su ojo central está sellado para prevenir cualquier distracción innecesaria de su lucha interior. Como el ojo central es normalmente usado para la comunicación de los Beholder, los Braindeath no tienen forma de comunicarse con otros Beholders. Confia en la comunicación verbal, lo que lo hace disgustante incluso para su propia raza. Su maestría en la muerte los haceoponentes formidables. Afortunadamente, ellos no se involucran muy a menudo con los asuntos de las personas vivas. Aquellos que por alguna razón cruzan el territorio de un Braindeath deberían estar preparador para una pelea. Sin importarle su propia vida o la de cualquier otro ser, el Braindeath atacará con un arsenal de devastadores poderes que asombrarían a cualquier otro Bonelord. Comandando a poderosos esclavos desde las tumbas y poseyendo la resistencia a la muerte, un Braindeath es casi una fuerza imparable si no se aplican las tácticas correctas. |