Los Cats de Tibia fueron crías de una enorme especie similar a los tigres. Tomó muchos siglos y ayuda de la alquimia y la magia que el Cat doméstico empezara a tomar forma. Los primeros Cats que fueron lo suficientemente pequeños como para no devorarse a sus dueños fueron bastante caros. Por un largo tiempo, sólo la nobleza más alta podía tener un Cat como mascota. En los siguentes siglos, guerras, infortunios y el espíritu independiente de los Cats llevó a muchos escapes de estos peludos animales. En libertad, los Cats pudieron depender de sus antiguos instintos depredadores e incluso, sobrevivieron y prosperaron. A través de los años, los Cats se han vuelto más y más comunes. Hoy en día, no es inusual que un granjero tenga uno o dos Cats en su propiedad. Algunos rebeldes incluso pasan viviendo por su cuenta en las calles de la ciudad. Los Cats de la nobleza son aún bastante caros y cierta raza pura puede acarrear un más impresionante y elaborado árbol familiar que su dueño.