La guerra en Zao necesitaba un alto grado de movilidad. La respuesta a esta petición fue el arquero montado. Sin embargo, tomó tiempo hacer esta solución posible a los salvajes Orcs. Apenas capaces de controlar su deseo de sangre, los Orcs olvidaron fácilmente su intención de mantener lejos del enemigo y dirigieron sus montajes hacia el objetivo. Aquéllos que lograron superar tales urgencias a menudo eran vistos como cobardes y eran ampliamente evadidos por otros Orcs. Sólo con la llegada de sus nuevos líderes tales prejuicios cambiaron. Los pocos y separados Orc Marauders fueron combinados y recibieron entrenamiento adicional. Algunos de los Orcs más inteligentes fueron seleccionados para apoyar a los equipos de Orc Riders y una vez que su efectividad fue comprobada, la aceptación de los Orc Marauders entre los Orcs creció continuamente. Usadas más eficientemente, estas nuevas unidades de la horda de Orcs marcó la diferencia que necesitaban para cambiar el curso de la guerra al menos por un tiempo. Los Orc Marauders atacaban a los ejércitos de Lizards desde lejos. Lentamente las casualidades se llevaron las fuerza de los ejércitos de Lizards y los ataques de los Orcs se volvieron más y más duros. Los ataques usalmente empezaban con los Orc Marauders debilitando las líneas defensivas. Cuando el cuerpo principal de los Orcs atacaba, los Orc Marauders cambiaban de táctica y capturaban a las tropas esparcidas. En tiempos más pacíficos, los Orc Marauders sirven como exploradores o cazadores.
Sólo los más valientes Orcs son elegidos como Orc Marauders. A diferencia de los War Wolves, los Gnarlhounds no están asignados a un Orc específico. Por el contrario, los Gnarlhounds son compartidos por la tribu y seleccionados al azar antes de un ataque. Dada la impredictibilidad de los Gnarlhounds, hay una pequeña consecuencia para el montador. Debido a la enorme propensión a la locura en batalla de los Gnarlhounds, los Orc Marauders tratan su piel con una mezcla de sus excrementos y hierbas, para evitar ser hechos trizas por sus propias fieras. |